jueves, 20 de febrero de 2020

PASEO LITERARIO POR LA MÁLAGA DEL 27

ENCUENTRO LITERARIO CON LA ESCRITORA MARÍA ANTONIA CHICO
El pasado día 19 de febrero, con motivo de la semana cultural de nuestro centro y nuestras actividades 
sobre el mes del amor y de la amistad en nuestra biblioteca, tuvimos un encuentro literario con la escritora Antonia María Chico Lobato.
La autora nos presentó su trilogía, inspirada en el mundo de los druidas, compuesta por las novelas 
Velbur (premiada por su calidad literaria por la Universidad de Sevilla), Baltine y Halixeo.
Antonia María realizó un recorrido por el proceso de creación literaria. Así, señaló cómo la labor 
de escritora le resulta placentera, constituyendo una vía de escape en sí misma. También destacó cómo
 sus novelas son fruto de la conjunción de su fantasía con una exhaustiva y ardua labor de documentación (histórica, geográfica, cultural,…).
En las novelas de Chico Lobato quedan patentes valores tan necesarios para nuestra sociedad actual,
 todos ellos presentes en la civilización celta, como son el papel significativo de la mujer, el cuidado del entorno natural, el valor de la amistad y de la lealtad o el respeto a los mayores. 
Desde aquí agradecemos enormemente a Antonia la asistencia a nuestro centro, al contribuir, con su 
pasión, al desarrollo del hábito  lector  en nuestros alumnos.
La charla estuvo dirigida por Virginia Melendo, profesora de Lengua castellana y Literatura.

EN EL REINO DEL AMOR

AMBIENTAMOS LA BIBLIOTECA

EN EL REINO DEL AMOR

   








martes, 4 de febrero de 2020

RELATOS PREMIADOS

1º PREMIO



 EL VERTEDERO HUMANO, de María Luisa Castillo 2º de Bachillerato C


Me ahogo. El mundo se ha vuelto sobre mí. Estaba buscando lombrices y ratones por una nueva zona, una bastante alejada de mi nido, cuando el mundo me ha tragado. De pronto, algo invisible me ha cogido y no me deja respirar, me cubre por completo, me aprisiona. Me ahoga. Al principio he conseguido abrir un orificio en la piel transparente, y he podido mantenerme en pie, sobre un mineral raro, blando y negro, lo he visto en los toros que conducen los humanos, esos que pasan corriendo por los caminos que cruzan la tierra hasta llegar al infinito. Luego, en una ráfaga de viento, el hueco se ha perdido y la piel se ha apoderado de mi pico, de mi cuerpo y de mis alas. No quiero moverme, porque tengo miedo de caer encima de los pinchos afilados que hay debajo, esos que lanzan destellos al recibir luz del sol, esos que no son de madera, ni de hojas, ni de tierra. El material es como el de los toros de los humanos, aunque deformado y con manchas rojas y naranjas, muy duro, el viento no lo levanta. Esta zona está plagada de materiales raros como ese. Por eso no vengo nunca por aquí, pero cerca del nido no había presas, todas se han ido, parece ser que la tierra ya no es tan buena como antes. He visto varios humanos, moviendo los materiales raros, depositando muchos más en las colinas heterogéneas que me rodean. Son ellos los que las han creado.
Mis pulmones queman, les falta aire limpio. El viento se bate contra la capa que me oprime, ojalá se colara entre ella y me permitiese respirar con normalidad. El apoyo de mis patas se desliza con calma e indiferencia, el gran círculo negro comienza su trayecto hacia abajo, casi con sorna. Se desplaza por entre hojas marrones y duras, capas transparentes y flexibles, objetos de colores llenos de mugre y olvido. Me veo arrastrada, al principio casi con timidez, luego con salvajismo, hasta la llanura, por la ladera de la colina artificial. Pierdo el apoyo de mis patas en el objeto, algo puntiagudo aparece en mi campo de visión, mi cabeza, dolor, dolor, dolor, dolor, dolor, dolor, dolor…….…..…..oscuridad.


Siempre me han impresionado los aeropuertos. Son tan grandes, tan luminosos y modernos, como en una película futurista. Palacios de hormigón y cristal, de amplitud e impersonalidad, hogar de los viajeros expertos y de los ocasionales, como yo. El de Madrid tiene unas formas geométricas en el techo curiosas, de esas que consiguen la extrañeza momentánea de cualquier observador distraído.
Salgo del ascensor, un poco perdida, con la nariz en alto, buscando los mostradores para deshacerme de la maleta, cuánto pesa, creía que no había metido tanto, quizás para una semana no debería haberme llevado cinco pares de zapatos. Quién sabe, mejor prevenir que curar. Un joven uniformado me saluda y me pide unos instantes. Me ofrece envolver la maleta con plástico, es por seguridad, hay un alto porcentaje de maletas que son abiertas para robar, o para pasar sustancias ilegales, él me recomienda encarecidamente que la proteja. Además, el plástico es reciclado, claro, cuidamos el medioambiente, somos muy modernos, cómpralo.
Miro el reloj, el vuelo no sale hasta dentro de cinco horas, voy con tiempo de sobra. Le entrego la maleta al joven y observo cómo la máquina le da una y mil vueltas hasta embalarla como para resistir a una bomba atómica. Parece una madeja, de esas de hilo blanco con que mi madre tejía los jerséis de invierno, pero de plástico. Me acerco a una pantalla para ver el número de los mostradores de facturación, aunque todavía no están puestos. Quizás he venido demasiado pronto. Cojo mi maleta convertida en crisálida y me dirijo hacia la primera silla que encuentro, que pertenece a una cafetería.
Saco el móvil, sin saber muy bien qué hacer para matar el tiempo. Decido meterme en las noticias de Google, lo que hace el aburrimiento, a ver qué encuentro. Me aparece un artículo de National Geographic sobre medioambiente, plásticos y animales, un tema que está ahora muy de moda. Los modernitos y sus luchas.
Me aparece una foto en primera plana de una cigüeña cubierta de plástico, que ondea por el viento tras su blanco plumaje, como si de una larga cabellera se tratara. Se encuentra en un vertedero, sobre un neumático, erguida e impasible al peligro de asfixia, menos mal que el pico no está cubierto, se ahogaría. Y de pronto, me doy cuenta de que soy ella, ella es yo, me fusiono con esa cigüeña, mis manos son sus alas; mis piernas, sus patas; mi boca, su pico. Noto una potente quemazón en el pecho, mi pequeño y aerodinámico pecho, ardiendo como un incendio, como los incendios típicos de verano que surgen por descuidos humanos, por colillas medio encendidas que se tiran en los arcenes, por los vidrios y la mortal luz del sol. Pero este no va de colillas ni botellas rotas, este es provocado por un plástico, una piel transparente que me envuelve y me oprime, que no me deja inhalar oxígeno, necesito oxígeno, me ahogo. El plástico es parecido al que envolvía mi maleta, ¿parecido? Es el mismo, me siento como ella, encogida por una crisálida letal.
El neumático resbala, cae por la montaña de basura, una de cientos en este vertedero, lugar de podredumbre y toxicidad. Es culpa mía, el plástico es mío, yo lo utilicé, yo lo tiré cuando no me servía, yo dejé que acabara aquí. ¿Cómo iba a saber yo que podría matarme? Ahora no me deja moverme, ni me deja respirar, y mientras el neumático se mueve, como un gato que juguetea con un ratón, el peligro y la muerte se ríen de mí, me controlan, me dominan, estoy subyugada a ellos. ¿A quiénes? A los humanos, esos seres egoístas que asesinan sin querer darse cuenta, pero yo soy ellos, yo soy humana; no, yo soy cigüeña. Estoy en el aeropuerto de Madrid, pero también estoy en el vertedero, me pierdo, estoy confusa, soy humana y soy cigüeña, estoy muerta.



II PREMIO

 DEJEMOS EL PLANETA EN PAZ, de Raquel Mato Jiménez 4ºA

Hace mucho tiempo gracias a una gran explosión y diferentes sucesos relacionados, dieron lugar a mi nacimiento. Yo era muy pequeña, una niña inocente de pelo castaño, tez clara y debido a una heterocromía tenía un ojo azul como el océano y el otro verde como una pradera en primavera. Durante muchos años estuve sola sin más compañía que las estrellas, mi hermanita Luna  y algún que otro curioso que se acercaba hacía mi orbita.
Pero un día comenzaron a aparecer nuevos seres que jamás había visto y que eran muy diferentes a mí. Estos seres fueron aumentando a mi alrededor, y cuando quise darme cuenta estaba rodeada de animales, plantas, pequeñas civilizaciones y una gran cantidad de seres similares entre sí llamados humanos. Estuvimos muy bien, yo por fin estaba feliz, tenía mucha compañía y disfrutaba mucho viendo como cada uno de mis compañeros realizaban diferentes actividades, aprendía de ellos y ellos de mí.
Pero claro cuando todo parece estar en calma, siempre aparece un gran remolino que lo acaba desquebrajando todo y así es como comenzó algo inimaginable; los que durante tantos años habían sido como mi familia cambiaron, comenzaron a construir grandes edificios, unos caminos negros conocidos como carreteras que tan horribles me parecían, éstos estaban hechos de alquitrán y olían muy mal. También empezaron a producir algo llamado plástico que se producía en unos lugares terroríficos, unas fábricas enormes con grandes chimeneas que soltaba humo con ese olor tan desagradable del que os hablé antes. Esto solo era la punta del gran Iceberg con el que estaba a punto de colisionar. Esta situación se fue agravando ya que no solo me hacían daño a mí también se lo hacían entre ellos, los humanos echaban múltiples objetos fábricados con esa trampa mortal llamada plástico al mar, a los bosques y otros seres, como animales, los ingerían y morían o se ahogaban porque alguna bolsa se les enredaba en el cuello. Y yo de  ver eso empecé a enfermar, era una enfermedad muy rara, tenía muchísima fiebre, mi ojo verde comenzó a ponerse gris, mi tez se puse de color oliva y mi pelo comenzó a caerse y todavía estaba en la flor de mi vida. ¡Qué me estaba ocurriendo!
A mis síntomas se le sumaron la ansiedad que me producía unas taquicardias que parecían volcanes, una depresión que me hacía llorar y llorar como si de lluvias torrenciales se tratara, además de que la fiebre subía y subía. Un día en los que me encontré algo mejor, me asomé a la ventana a ver que ocurrencia habían pensado para hacerme sufrir un poco más; entonces, escuché algo que decía una mujer que parecía una científica:
-       “Estamos en una época desastrosa, el calentamiento global no es cosa de broma ni de risa, sino frenamos todo lo que estamos haciendo mal morirá el planeta junto a nosotros y nada ni nadie podrá salvarnos.”
Seguí escuchando y todo lo que decía correspondían con los síntomas que estaba sufriendo. Así llegué a la conclusión de que todo lo que me ocurría me llevaría a la muerte sino se remediaba de una manera u otra.
Después de ese día, me quedé en casa e intentaba relajarme y pensar, ¿qué podía hace yo?, si mis compañeros humanos no hacían nada seguiría enfermando y ya sabemos que acabaría pasando.
Ya habían pasado tres años desde que escuché a la científica y ni mejoraba, ni empeoraba, estaba en un estado neutro esperando y esperando. Pero, no sé qué se me pasó por la cabeza porque decidí salir y echar un vistazo a mi casi destruido hogar. Lo que vi me sorprendió. Vi a ¿humanos?, sí eran humanos. Me fijé y estaba junto a la costa con bolsas de papel recogiendo otras de las muchas cosas repugnantes que crearon las toallitas y otros elementos de plástico; además, si miraba hacia el lado contrarío, habían reducido las fábricas y ya no olía tan mal. Mi ojo verde comenzó a tornarse lima como si volviese a recuperar su color y mi pelo estaba dejando de caerse. Aquellos que me habían hecho tanto daño estaban ahora ayudándome. Volví a dirigir la mirada hacía ellos y pude ver como ayudaban a animales heridos y, además, habían creado nuevos transportes, ya no usaban tanto esos desagradables automóviles de gasolina. Ahora usaban coches eléctricos, bicicletas, una cosa llamada hoverboard o algo así lo llamaban y unos patinetes eléctricos que ni echaban ese olor, ni hacían ruido. Poco a poco estaban arreglando todo lo que me habían hecho y poquito a poquito yo mejoraba. Aunque todavía faltara mucho tiempo para estar curada del todo volvía a ser feliz pues, a pesar de todo, habían sido capaces de arreglar aquello que estaban haciendo mal y por ese acto yo ya me sentía agradecida. Aunque ya sea mayor todavía me queda mucha vida que dar y vivir.
Puede que penséis que por esas pequeñas cosas no vas a curarte y a eso os contesto, todo lo bueno viene en dosis pequeñas, así que si para que yo mejore tiene que ser más lento pues prefiero que sea así a que por algún casual sufra una taquicardia que deje de respirar y estalle como algunos parientes míos que acabaron sucumbiendo a enfermedades distinta a las mías pero que se lo hicieron pasar igual o peor que a mí.
Y con todo esto supongo que sabréis mi nombre, pero para los despistados me presento. Me llamo Tierra y sí, soy vuestro planeta, aquel donde vivís y disfrutáis de cada día. Os quiero pedir que, por favor, cambiéis y no me hagáis tanto daño. Durante demasiados años lo he pasado terriblemente mal y ahora que lo estáis arreglando no os rindáis porque la mejoría, aunque no la veáis yo la siento. Por eso necesito que no os rindáis y sigáis porque gracias a ésto estoy mejorando. Lo dicho, siempre seré vuestro hogar, así que cuidarme como si fuera de cristal.


Muchos besos, Tierra.



TERCER PREMIO
   VIAJE MARINO, de Isora Torres.
Mmm…qué bien se está aquí, bien calentita y segura, pero este lugar se me empieza a hacer pequeño
-.Espera,
.¿Qué es eso? Una grieta, otra, y otra más-
-¿Qué está pasando?, siento que el océano me llama, ¡allá voy!, que es esta sensación, pequeños granitos en mis aletas, tengo que llegar al océano, pero escucho una voz:
- ¡Agáchate, que te agaches!
 Y así lo hice, a milímetros de mí, pasó volando un gran pajarraco con el pico abierto de par en par, esa voz ¿de dónde viene? Es otra tortuga, me acerco a ella.
-Gracias, me has salvado, tú también lo notas, la llamada del océano; deberíamos ir a la orilla.
-Lo intento, pero estoy atascada. en la aleta de mi nueva amiga había una especie de red, intento liberarla, que es esto, que difícil de desenredar ayúdame le pido a otra tortuga y esta sigue su camino, mientras tanto los pajarracos siguen atacándonos, ¡socorro! grito, pero no encuentro respuesta, de repente, una sombra nos cubre, ya está, esto es el fin.
-Márchate déjame aquí.
-No, nunca tú me has salvado la vida y no puedo dejarte aquí tirada.
Una mano regordeta eleva a mi amiga, ¡eh!, ¿qué haces?, no te la lleves tenemos que llegar al océano con las demás, ¡oh no! ¿qué es eso? la criatura acaba de sacar un objeto brillante y afilado, un cuchillo, la va a herir, no por favor, pero para mi sorpresa la enorme figura empieza a cortar la red la está liberando, uf gracias, pero rápido nos vamos a quedar las últimas, la extraña criatura la vuelve a depositar en el suelo cuidadosamente
-Corre.
-Sí, ya voy qué susto me ha pegado.
Ya casi, noto el agua fresquita en mis aletas, una ola, está salada, otra más, esta me revuelca, pero consigo ponerme en pie y con otra olita más empiezo a nadar, soy libre, ya está, el océano es genial, y no hay pajarracos, ¡pajarracos!, entre tanto oleaje he perdido de vista a mi amiga, probablemente no la volveré a ver, pero espero que esté bien, continúo nadando, hay tantos colores, algas, anémonas y un montón de peces de colores, pero… tengo hambre, ¡umm¡ qué puedo comer, ah, una medusa, mmm… allá voy esto no tiene sabor y no lo puedo masticar, lo escupo y veo lo que es, tiene la misma forma que la mano de aquella gigante criatura.
-Ten cuidado, es un guante.
- ¿Un gu que?
-Un guante de plástico.
Al girarme vi el rostro anciano de otra tortuga, es mucho más grande que yo,
-Tienes que tener más cuidado con la basura, no la confundas con comida como me paso a mí.
Y me mostró al girarse que su caparazón estaba completamente deformado.
-Cuando tenía más o menos tu edad, estaba jugando con esta anilla de plástico, me quedé enganchada y crecí con ella, he visitado cientos de peces 






FALLO DEL JURADO Y ENTREGA DE PREMIOS DEJEMOS EL PLANETA EN PAZ


El pasado 31 de enero en la Biblioteca del IES Fernando de los Ríos se celebró la entrega de Premios del concurso literario que convocaron Escuela Espacio de Paz y la Biblioteca.




PRIMER PREMIO
El vertedero, de María Luisa Castillo Carrasco-2º de bachillerato C-



SEGUNDO PREMIO.




 TERCER PREMIO



CONCURSO LITERARIO "DEJEMOS EL PLANETA EN PAZ"


Tras el éxito del pasado curso, hemos decidido celebrar la segunda edición del concurso literario que celebramos con motivo de la celebración del día de la paz el 30 de enero.
 
El curso pasado trabajamos, con la elaboración de diarios, el problema de las personas refugiadas y para este curso, trabajaremos con relatos cortos las consecuencias de las actividades humanas sobre el planeta y posibles acciones para mejorarlas.
 
!! Desde el equipo de Biblioteca escolar y del plan de paz, os animamos a participar !!
 

II CONCURSO LITERARIO DÍA DE LA PAZ

CONCURSO DE RELATOS CORTOS “DEJEMOS EL PLANETA EN PAZ”
 
BASES:
  1. El alumnado participante deberá realizar un relato corto de 2 páginas de extensión como máximo. Los trabajos se presentarán escritos en letra Arial de tamaño 12 y sin espaciado. Deberán imprimirse en papel reutilizado por la otra cara. Los relatos, serán individuales y originales y podrán ser ilustrados. Las ilustraciones no computarán para la extensión del relato.
  2. Harán referencia, bien a las acciones cotidianas que realizamos en las actividades humanas y que tienen repercusión en las condiciones de habitabilidad del planeta, o sobre posibles soluciones que podamos poner en práctica a título personal para mejorarlas.
  3. Se entregarán en la biblioteca del centro, en horario de recreo, hasta el día 27 de enero de 2020.






domingo, 17 de noviembre de 2019

NOVEDADES 2019/2020

PEDIDO LIBROS BIBLIOTECA IES FERNANDO DE LOS RÍOS    2019-20

1.-Pesadillas
El epantapájaros camina a media noche R.L Stine

2.-Héroes por accidente (Los Truhanes I)  Lian Tanner   Anaya + 12 (amistad,aventuras,viajes)     

En la ciudad de Berren ocurren cosas extrañas. Desaparece gente, brotan árboles de la noche a la mañana, pero nadie cree en la magia. Creer en ella sería un acto desleal.

3-Lo bueno del amor (no correspondido)   Becky Albertalli    Nocturna +14

Esta es la historia de una chica que conoce a un chico, se enamora y acaban juntos.
O no.
Porque en realidad Molly Peskin-Suso ha vivido 26 enamoramientos no correspondidos. Como siempre le reprocha su hermana Cassie, al final nunca hace nada por su miedo al rechazo.
Y ahora Cassie acaba de empezar a salir con una chica y Molly se siente más sola que nunca. Bueno, excepto por Will, el encantador pelirrojo que está sorprendentemente interesado en ella. Y su nuevo compañero Reid, más cómodo con los personajes de Tolkien que con la gente en general. Con él es muy fácil hablar porque jamás podría llegar a gustarle.¿Verdad?
Una historia acerca de los vínculos inquebrantables, la esperanza, la pérdida y el amor.

4.-Y serán felices.     Elena Alonso Frayle    Edelvives +14

Una apasionante historia de una adolescente en Berlín con la que podrán identificarse y disfrutar los jóvenes.
Lorena, una joven de 17 años, viaja a Alemania gracias a un programa de intercambio en su último curso de Bachillerato. Su pasión son las matemáticas, un refugio con el que compensar su timidez.
En Berlín asiste al instituto junto a Martina y Paul, los hermanos mellizos de la casa donde vive. Su investigación sobre Bernile, la pequeña amiga de Hitler de ascendencia judía, determinará su estancia, marcada por el acoso y la violencia feroz de un peligroso grupo de neonazis, compañeros de clase, al que logra desenmascarar, pero también por las revelaciones del primer amor.
Una historia de superación y crecimiento personal.

5.-13 perros y medio (13 perros II)   Fernando Lalana   Bambú +13

¿Os acordáis de Félix Manley, el espabilado hijo de Elvira Ballesteros, maestra en paro reciclada a detectiva privada, y Felipe Manley, agente del Centro Nacional de Inteligencia? En el primer caso que le encargaron a su madre, empezó buscando un perro perdido y... ¡acabó encontrando trece! Ahora se trata de encontrar a una persona desaparecida: Valeria Lemonova, la novia rusa de su amigo Luisfer a la que todos en el insti llaman la Pera Limonera. Como siempre en el mundo de los Manley, nada es lo que parece y lo sencillo suele complicarse.


6.-El silencio de la rana   Miguel Sandín   Bambú +14

Al volver a casa el día de su decimoctavo cumpleaños, Clara se encuentra un regalo sorpresa que no esperaba: todas sus cosas en el rellano de la escalera. Su madre la echa de casa, a ver si ahora que ya es mayor de edad se centra por fin y entra en Bellas Artes o se busca la vida. Desesperada, acude a refugiarse a casa de su padre, que es contrabajo en una orquesta sinfónica y siempre está viajando. Clara no parece encajar en ningún sitio, hasta que se le presenta una gran oportunidad: entrar de copista en la Academia de Historia para pintar réplicas de retratos de la dinastía Bondoror. 
7-Érase una vez una princesa que se salvó sola.Varios autores    Nube de tinta +12
Un precioso álbum por las mejores ilustradoras del momento, con cuentos inspiradores sobre situaciones injustas a las que nos enfrentamos niñas y mujeres, y también niños y hombres, y cómo sus protagonistas se empoderan para transformarlas.

8.-La guerra de los botones   Avi   Bambú +13 (novela histórica.educación para la paz)

Patryk tiene doce años y no ha visto mucho mundo más allá de su pueblo, en Polonia, ocupado por los rusos. Allí nunca pasa nada..., hasta el día que los alemanes lanzan una bomba a la escuela y estalla la Gran Guerra. Mientras el control del pueblo pasa de manos de una nación a otra y los soldados extranjeros llegan y se marchan, uno de los siete amigos del grupo, el insensible y competitivo Jurek, propone un peligroso desafío: el que robe el botón más valioso de un uniforme militar se convertirá en el rey.
La nueva y esperada novela del autor de Ciudad de huérfanos. 


9.-Mujeres de la cultura.   Rosa Huertas  Anaya +12  

Diez relatos sobre mujeres imprescindibles del mundo de la cultura española que desarrollaron su actividad a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Nombres, en ocasiones, olvidados que aportaron su trabajo, esfuerzo y su lucha para el progreso de la cultura en nuestro país. Precursoras del feminismo que contribuyeron al reconocimiento de los derechos de las mujeres en todos los ámbitos.


10-A dos metros de ti   Rachael Lippincott Nube de tinta  +13 ( En la línea de Bajo la misma estrella)

Necesitamos estar cerca de las personas que queremos casi tanto como el aire que respiramos.
A Stella Grant le gusta tener el control, a pesar de no poder controlar sus propios pulmones, que la han tenido en el hospital la mayor parte de su vida. Por encima de todo, Stella necesita controlar su espacio para mantenerse alejada de cualquier persona o cosa que pueda transmitirle una infección y poner en peligro su trasplante de pulmón. Dos metros de distancia. Sin excepciones.
Lo único que Will Newman quiere controlar es cómo salir de este hospital. No le importan sus tratamientos, o si hay una nueva medicación en ensayo clínico. Pronto cumplirá dieciocho años y podrá desconectar todas estas máquinas. Desea ir a ver el mundo, no solo sus hospitales.
Will y Stella no pueden acercarse. Solo con que respiren cerca, Will podría provocar que Stella perdiera su puesto en la lista de trasplantes. La única forma de mantenerse con vida es mantenerse alejados.
¿Puedes amar a alguien que no puedes tocar?

11.-El mapa de los días (Miss Peregrine IV)   Ransom Riggs   Alfaguara +13

Vuelven la magia, el misterio, los viajes en el tiempo y los personajes excéntricos que pueblan la imaginación de millones de lectores en el mundo.
Tras haber vencido a la amenaza monstruosa que casi destruyó el mundo peculiar, Jacob Portman está de vuelta donde comenzó su historia, en Florida. Excepto que ahora la señorita Peregrine, Emma y sus amigos peculiares están con él, tratando de pasar desapercibidos. Pero los días en la playa de pronto se ven interrumpidos por un descubrimiento: un búnker subterráneo que pertenecía al abuelo Abe.
Secretos ocultos durante mucho tiempo comienzan a emerger, y Jacob tendrá que aprender sobre el peligroso legado que formaba parte de él mucho antes de que descubriera el hogar de Miss Peregrine.

12.-El poso amargo del café .  María Menéndez-Ponte   SM +14 literatura realista,violencia doméstica,drogas….

Bruslí es un joven con una historia familiar terrible, problemas con las drogas, la policía... Su destino está escrito. Ha tocado fondo. Parece que no hay salida... Pero siempre hay una posibilidad. Solo hay que buscarla de verdad.

13.-El puzle de cristal (La chica invisible II)  Blue Jeans  Planeta +14  novela negra, thriler

Tras la explosión en la estación de metro, Julia no es la misma. Se ha convertido en una chica insegura, a veces insolente, y a la que le cuesta encontrar motivación para disfrutar de la vida como lo hacía antes. También las cosas han cambiado para Emilio. El joven del pelo azul se encuentra repleto de dudas respecto a su futuro inmediato. 
Una extraña desaparición, un misterioso crimen en el que todos parecen sospechosos y un puzle de cristal por resolver se cruzan en el camino de la chica de la memoria prodigiosa.
¿Le sonreirá la suerte en esta ocasión?
El puzle de cristal es la esperada 2ª parte de la Trilogía LA CHICA INVISIBLE.



14.-Ninfa rota   Alfredo Gómez Cerdá   Anaya +14 XVI Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, 2019
Una historia introspectiva sobre el amor adolescente, el dolor, la amistad y los celos.
Marina ha descubierto que su corazón ya no le pertenece, ya no es dueña de él. Se ha enamorado de Eugenio, el chico con el que sale y poco a poco va descubriendo que tampoco es dueña de sus actos. ¿Por qué se va alejando de sus amigos? ¿Por qué Eugenio impone siempre su voluntad? La brusca ruptura de la relación complicará aún más las cosas.